![]() |
||||
|
Edificios de interés |
El cine Don Darío, cura parroco de Bádames y de San Pantaleón de Aras, bendijo la taquilla, la máquina proyectora y la sala de cine. Así se hacía realidad el ambicioso proyecto que Nino Gandarillas había diseñado y negociado con las autoridades municipales para la instalación en Bádames de un conjunto de actividades de ocio que iba a convertir la Junta de Voto en el centro de la comarca. Era el día del Pilar de 1961, era el pricipio y se prolongó casi un par de décadas. Era una época en la que ver un coche en la carretera era algo singular, sin embargo, Bádames no tenía espacio suficiente para albergar tantos vehículos como los que llegaban las tardes de los domingos. Un autobús hacía viajes a las poblaciones cercanas y los taxis de Ramales, Ampuero, Laredo, Colindres, Santoña, Gama... se cruzaban en un continuo ir y venir. El cine daba tres sesiones, la primera llena de niños que ocupaban los tres primeros bancos con entrada de "general" a tres pesetas, la entrada de "butaca" costaba siete y el "sillón" once. Tal atracción no se debía únicamente al cine. El cine era lo más grandioso, lo más espectacular; pero lo más atractivo era la sala de baile que reunía bajo el mismo techo a los jóvenes de la comarca. A su lado estaba el bar, "El Baruco", abarrotado. La sesión era amenizada por una orquesta y duraba hasta las diez de la noche, momento en el que el pueblo se vaciaba de nuevo hasta la semana siguiente.
|
|||