![]() |
|||||
|
Edificios de interés
|
El
río de Bádames, el Clarín |
||||
En realidad ningun río pasa por Bádames, pues el Clarín lo bordea y le sirve de límite natural con San Pantaleón. Además lo hace a lo largo de una reducida distancia: tan sólo ciento quince metros, que son los que separan la fuente del puente, lugares por los que el río se acerca y se aleja de Bádames. Su anchura media en este tramo es de unos siete metros. La Presuca está hacia el medio de ese recorrido. Es una pequeña presa que tiene poco más de un metro de altura y sirve para recoger las aguas que mueven las ruedas del molino de la Alameda. Arriba de la presa un roca se adentra y sobresale sobre el río. Es la piedra del lavadero, en otros tiempos más lisa y pulida. Aquí pasaron muchas horas las mujeres de Bádames. Arrodilladas daban jabón de pastilla, frotaban la ropa, daban añil y la aclaraban en la corriente. Después ponían la colada en la bañera y la colocaban sobre la cabeza para llevarla a los tendales de sus casas o exponerla al sol sobre la hierba. Arriba del lavadero, junto a la fuente sale el desagüe del molino. Allí se forma un remanso cuando hay riada y los pescadores acuden a este lugar a probar suerte. Este tramo no es muy bueno para la pesca, pero cuando el agua enturbia pueden capturarse anguilas o esas truchas que no se sabe dónde estuvieron escondidas el resto del tiempo. Es una pena que el viejo puente no fuera reparado o ampliado, pues ningún atractivo tiene el actual construido enteramente en hormigón con tablero plano y pretiles de ladrillo. |
|||||