La
danza de arcos
Piérdese en tiempos pasados esta tradición
folclórico-religiosa del Valle de Aras, que ha llegado a nuestros día y se conserva
entre las más populares danzas propias de Cantabria.
Es un baile de homenaje al Santo Patrón del
pueblo, bailado sólo por mozos, especialmente en la procesión y en la romería. Suelen
ser nueve u once los danzantes, capitaneados por el de más edad.
Además se añade el zorromoco que tiene una intervención muy
particular que es la de incordiar a los mozos bailadores.
Al amanecer, al toque del pito, se reúnen los danzantes armados de
palillos y recorren la vecindad pidiendo por las casas. A la hora de la misa mayor se
presentan armados de arcos confeccionados con papel rizado de colores y entran
en la iglesia, colocándose a un metro de la imagen preparada para salir a la procesión a
hombros de cuatro mozos. Éstos retroceden delante del Santo bailando hasta el atrio,
donde se forma el llamado arco del triunfo. Durante el baile se hacen
distintas figuras, como son: tejido o engarzada; cosido; danza cerrada; etc.
Los mozos van vestidos con los típicos pantalones blancos y faja roja y el zorromoco o
zamarrón, con una máscara y con una vejiga de vaca con la que golpea a los danzantes.
Cada zona tiene sus variantes, siendo este baile principalmente de la zona de Trasmiera.
Testimonios orales nos han transmitido la participación de los
danzantes de Aras en los festejos de Voto desde tiempos muy antiguos, a lo largo de los
cuales ha habido algunos altibajos.
Esta tradición ha sido consolidada con la formación del grupo de
danzas "Virgen de Palacios"
Grupo de
Danzas "Virgen de Palacios" |